martes, 3 de marzo de 2009

Otra lección de la vida en general

Buenos días.

No estoy aquí para contar el típico monólogo de humor freack que cualquiera se podría esperar y que tanto mancha los blogs de internet de todo el mundo. Estoy aquí por dos cosas.

En primer lugar, ésto es un trabajo de informática, y hay que hacerlo lo más serio y correcto posible, pero no por ello voy a dejar de contar lo que pienso o me voy a cohibir a la hora de escribir, pues esto es un blog de opinión, ¿no?

En segundo lugar no estoy aquí ni para enseñar ni para intentar entretener, estoy aquí para compartir lo que pienso sobre la vida (para variar) y que la gente reflexione sobre lo que aquí expongo. Es sencillo. Y es que la gente no tiene inciativa, necesitamos a alguien que nos proponga algo para entonces afanarnos con ello, pero hasta que no te regalan el acelerador no te preocupas en comprarte una bici. Por ejemplo, por haceres del destino ves que te estás poniendo gordo a reventar, que no te ves ni los dedos de los pies, y tú dices: "Supongo que habrá que ponerse en forma, mañana empiezo...".

Mañana empiezo.

Es la frase que mejor plasma la voluntad humana, "mañana empiezo", es decir, las personas somos tan vagas por naturaleza que hasta que no nos obligan a algo que incluso nosotros queremos hacer sabemos ya de antemano que no vamos a tener tiempo, o ganas, o motivación... Cualquier excusa es buena para no tomar la iniciativa y dejar que el trabajo lo realicen otros, somos un poquito dejados, permitidme la palabra.

Además lo somos en todo, si un presidente o el jefe de tu empresa o tu mujer te dicen que hagas algo que te parece ilógico o que crees que hay alternativas que tendrían más sentido, lo haces, sin rechistar, si eso te quejas un poco o se lo comentas a un amigo pero por miedo a que te echen del país, o del trabajo, o de tu matrimonio traicionas tus principios y tu dignidad y vas y les haces caso. Supongo que por ahorrarnos problemas y quedar bien da igual la iniciativa y la protesta, va a suponerte levantarte del sofá así que... ¿para qué?

Y es que la incultura también influye, el sistema cada vez va poniendo más trabas al conocimiento humano con sistemas de educación incompetentes; con una vida maravillosa ficticia expandida por la televisión en la que te instan a que compres y compres productos para que tu vida sea más "cómoda" y les des tu dinero sin leer la letra pequeña, pues no te han enseñado a leerla debido a lo dicho al principio de el párrafo; con promesas electorales que luego no se cumplen... y nosotros cambiando de canal cuando llega la hora del telediario mientras nos comemos nuestra pizza, lamentable.

¿Y todo esto en qué desemboca? En que pasemos de los que tienen menos y nos conformemos con los que tenemos aunque sea una miseria, dando lugar a pobreza moral y económica, pero bueno, siempre nos quedará El Corte Inglés, ¿no?

1 comentario:

  1. A El Machote y a mí nos ha encantado tu gran entrada en la que reflexionas sobre conceptos de la vida.

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